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Entrevista

DR. NICOLÁS GARRIDO

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CURRICULUM VITAE



– Licenciado en ciencias biólogicas en 1997

– Doctor en 2001

– Master en metodología de la investigación, diseño y estadística en la Universidad de Barcelona.

– Director del laboratorio de Andrología y el Banco de semen del Instituto Valenciano de Infertilidad el programa docente de la misma institución y la Unidad de Apoyo y Gestión de la Investigación.

– Premio Extraordinario de Doctorado

– Titular de numerosos premios y distinciones de sociedades científicas nacionales y extranjeras de gran prestigio.



ENTREVISTA



Buenos días, Nicolás

Ante todo, gracias por aceptar que se te haga esta entrevista para ser publicada en la Revista Iberoamericana de Fertilidad y Reproducción Humana. Como sin duda sabes, ésta es una revista hoy independiente (antaño fue la revista oficial de la SEF); es una revista modesta pero, hasta donde llaga mi información es todavía la única revista especializada en medicina reproductiva que se publica en nuestro país. Por el número de entradas que se registran en internet, cabe pensar que un número en absoluto despreciable de interesados en nuestra especialidad clínico-biológica accederán a esta entrevista que pretende que, desde la sinceridad, pueda servir para un mejor conocimiento de los profesionales y, por qué no, para la orientación de quienes se inician en la actividad.

Probablemente, la formación requerida para desempeñar tales funciones y alcanzar tales distinciones requirió algo más que licenciatura, doctorado y master. Probablemente, además,  te ha sido necesaria una fuerte vocación.

 



Te agradecería que, para situarnos, empezases por darnos información acerca de aquello que despertó y, con el paso de los años, fue fortaleciendo tu vocación.

El despertar de la vocación fue casual, y en dos etapas. La primera, sobre todo en la entrada en el IVI de Valencia, y el hecho de fortalecer la vocación, cosa totalmente cierta con el paso de los años, se inició hace mucho tiempo al año y medio de iniciar mi trabajo de tesis, allá por el 99 cuando un día, el Dr Pellicer me llamó a su despacho y me dijo literalmente “voy a cambiar radicalmente tu orientación profesional: vas a hacerte cargo del laboratorio de andrología”. Por aquel entonces, yo estaba haciendo mi tesis doctoral en endometriosis, con células de la granulosa, nada que ver. Poco a poco, al ir sumergiéndome en la parte del factor masculino, me di cuenta de cuán desconocido estaba, a pesar de participar en un 50 % en el resultado final. Y a mi me preguntaban: “¿no quieres aprender embriología?” Mi respuesta generalmente era que no, pues sentía y siento que todavía había mucho que hacer y mucho con lo que poder contribuir especializándome en Andrología



¿Dónde te capacitaste para la práctica de la Andrología? ¿Tu maestro?

Recuerdo en aquel momento en IVI Murcia, con Emilio Gómez, que había vuelto de una estancia en Escocia, en el Laboratorio del Dr Aitken. El fue con el que empezó todo, junto a Inma Campos y Marta Mollá. Era muy familiar por aquel entonces, y fue una suerte contar con su ayuda.

 



No es difícil que se despierte en un individuo el interés por la biología, las funciones de los seres vivos y las bases bioquímicas y moleculares de las funciones vitales, pero, ¿Por qué la reproducción? y, sobre todo, por qué la Andrología, en una época en que los aspectos masculinos de la reproducción y el espermatozoide “cotizaban a la baja”?

El porqué de la reproducción fue circunstancial, simplemente por la posibilidad de empezar en esta especialidad tras estudiar Biología, aunque al poco tiempo me di cuenta de la relevancia que tenía, por el gran impacto positivo que tiene en la vida de las personas. Cualquiera que sea padre lo comprenderá, y cualquiera que quiera serlo y no pueda, más aún.

El porqué del espermatozoide ya lo mencioné: en una especialidad iniciada y copada por ginecólogos y centrada en la mujer, a pesar de que su éxito dependa del varón en casi la misma proporción (algo más en la mujer, por la intervención del útero), tenía mucho por avanzar, conocer y mejorar, y sin demasiada gente especializada en el tema.

 



La microinyección espermática (ICSI) supuso un avance terapéutico muy importante y tuvo un efecto cortocircuito para los problemas clínicos de la fecundación, cuyos mecanismos, dicho sea de paso, en su momento no eran del todo conocidos. Es este contexto, ¿crees que la ICSI supuso un perjuicio, un freno, para el estudio del espermatozoide?

Al contrario que lo que puede opinarse al respecto, la ICSI permitió un salto cuántico en los tratamientos de reproducción, y a mi juicio, en lugar de evitar el estudio del espermatozoide, abrió otra perspectiva radicalmente diferente, ya que por primera vez podía valorarse el efecto de un solo espermatozoide, algo impensable cuando con anterioridad no podía hacerse un seguimiento tan cercano, ni en una inseminación ni siquiera en una FIV clásica, donde miles o millones son empleados.

Es algo evidente la contribución de esta técnica a superar las limitaciones provocadas por la existencia de un bajo número de espermatozoides, ya que el ICSI permitió que varones cuyas expectativas con la FIV convencional eran muy malas pudiesen tener hijos, pero dado que ni siquiera el ICSI ofrece un 100% de garantías, ya que no siempre se logra un embarazo (ni siquiera que todo embrión se desarrolle), aún queda por hacer.

 



Es obvio que un biólogo de la reproducción especializado en Andrología necesita de un profundo conocimiento de la biología del espermatozoide. Desde esta perspectiva, ¿dónde queda la necesidad del conocimiento de la fisiología y la patología del testículo?

Yo creo que a pesar de ser dos cosas diferentes, es obvio que uno es la “fábrica” (el testículo), y otro el “producto” (el espermatozoide).

En este sentido, puedes centrar tu atención en mejorar los procesos de la “fábrica”, o en reparar el “producto” a posteriori. Por tanto, el mismo interés o atención deben acaparar cada uno a mi juicio. La idea o el objetivo es que de cualquier forma, el “producto” sea funcional.

 



¿Qué aspectos te parecen los retos de la Andrología actual?

Claramente dos:

1. mejorar la capacidad diagnóstica, es decir encontrar la forma de poder evaluar con más precisión la capacidad funcional del espermatozoide complementando el análisis básico de semen con marcadores moleculares robustos

2. mejorar la capacidad terapéutica. Volviendo al ejemplo anterior, solucionando los problemas de la “fábrica”, del “producto”, o incluso, algo que está muy presente, por su inmediatez, es la posibilidad de seleccionar, entre los “productos de la fábrica”, el mejor: me refiero a la capacidad de selección de espermatozoides funcionalmente óptimos. Electroforesis, IMSI, PICS, MACS, etc…

 



¿Ves próxima la obtención in vitro de gametos masculinos? ¿Crees que llegará a ser un recurso clínico?

En la evolución natural del campo, así debiera ser. Yo creo que se enfrenta a dos grandes problemas: el primero, que técnicamente se pueda desarrollar, el segundo, y puede que más importante, que se tome la decisión y se permita utilizar (aunque al principio de forma experimental) estos espermatozoides creados con la idea de concebir hijos.

 



Se ha hablado de determinismo fetal de la fertilidad del adulto, de tóxicos activos sobre el feto, de disruptores hormonales, de disminución de la fertilidad en la sociedad actual … ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Es un tema exageradamente complejo, primero por la dificultad de analizar todo aquello a lo que estamos expuestos, y la cantidad de exposición, así como la capacidad de separar los efectos acumulativos, de diferentes productos, etc… y segundo, por los efectos en sí y su aparición, que a veces son transgeneracionales. Si a todo esto, le sumas la implicación genética, nos damos cuenta de la dificultad de poder establecer relaciones causa-efecto robustas.

Aun así, parece haber evidencias al respecto, y por otro lado, es lógico pensar que en una etapa tan sensible para un organismo como pueda ser un embrión o un feto, donde afectando a unas pocas células puede extenderse el mal en sus células generadas mediante divisiones mitóticas, expandiendo cualquier influencia negativa a medida que se expanda el órgano o tejido en formación, la repercusión pueda ser elevada.

 



En relación con lo anterior, se ha oído decir que candidatos a donar semen son rechazados con mayor frecuencia. ¿Dirías que es así?

Yo creo que faltan datos al respecto, y este tipo de opiniones no siempre basadas en la evidencia, precisamente quedan en el subconsciente popular porque al ser más llamativas son las que arraigan más fácilmente.

Como mucho, yo siempre he sugerido que si hay un declive en la calidad reproductiva, deberá ser a partir de ahora, porque es cuando los hijos de parejas infértiles concebidos gracias a las técnicas de fecundación in vitro, por tanto, bypaseando (si este verbo existe) de algún modo la selección natural, rondan una edad en la que deseen tener hijos a su vez.

Si la infertilidad tenía algún componente genético en sus padres, es posible que aflore en sus hijos, al menos parcialmente.

La noticia buena es que si se solucionó en los padres, es probable que pueda solucionarse en los hijos

 



¿A pesar de la ICSI se recurre lo suficiente al semen de banco como para que sea rentable mantenerlo? No me refiero solo a la economía. También a lo trabajoso del tema.

Yo creo que el Banco de semen es un servicio imprescindible para cualquier centro de reproducción, independientemente de los aspectos económicos, por el prestigio que da, y la sensación que se transmite acerca de tener disponible todo tipo de servicio que un paciente pueda necesitar. Como tu bien sabes (y en esto tienes incluso más experiencia que yo), la labor y el esfuerzo detrás de la selección y control de donantes, es descomunal, incluyendo instalaciones, horas de personal, tests, etc...

 



¿Trabajarías mejor en un sistema dotado de un adecuado registro de donantes? ¿Por qué crees que sucesivos equipos ministeriales pasan de puntillas sobre un aspecto de la ley en que distintos de ellos han insistido? ¿Crees que, de existir un registro de donantes, se dificultaría el reclutamiento de nuevos donantes?

Yo creo que todos trabajaríamos mejor si existiese, sobre todo complementado por una normativa adecuada, que limite las ambigüedades y a la par permita el desarrollo habitual de los procedimientos en los centros de reproducción así como la disponibilidad continuada de los gametos donados para los pacientes que lo necesitan.

Más aun, basado en evidencias científicas y médicas, sobre todo en la valoración de riesgos para los pacientes, requerimientos, etc…

Pero cuidado, cualquier cambio de normativa o adecuación que implique un enlentecimiento de los procesos, es obvio que afectaría a los centros de reproducción, pero en mayor medida a los pacientes.

El motivo por el que creo que después de 30 años casi no existe el registro es por la extrema dificultad para llevarlo a cabo, además de que la no existencia, hasta la fecha no ha planteado problemas, por lo que imagino que se focalizarán los recursos y esfuerzos ministeriales en otras áreas prioritarias con mayor necesidad o impacto en los usuarios del sistema sanitario.

A mí personalmente me satisfaría poder participar de su creación o desarrollo en cualquier momento.

No debería afectar al reclutamiento de nuevos donantes, pero sí facilitaría, si viniese junto a un buen sistema de aceptación de donantes, con criterios de selección claros, definidos y prácticos tener la seguridad de que donantes rechazados en unos centros, por ejemplo, no acudiesen a otros conociendo las “respuestas correctas” a los métodos de selección.



En una escala de 1 (nada) a 10 (absolutamente) fiable, ¿cómo crees que se puede garantizar el asunto de no más de 6 hijos para un donante? ¿Qué te parece este aspecto de la ley?

Esto es imposible de valorar, en el ámbito nacional, precisamente a causa de la falta de un registro en España. A tenor de la normativa disponible en otros países, creo que es un aspecto a revisar, sobre todo, en función de las evidencias científicas disponibles, y la experiencia propia y de otros países. No olvidemos que donar semen no es igual en absoluto a donar ovocitos.

 



¿Crees que los centros públicos de reproducción deberían incluir un banco de semen?

Mas que “deberían”, como una obligación, debería ser opcional, es decir” podrían”. Mi respuesta es: ¿porque no?

 



¿Qué cualidades personales te parecen necesarias para trabajar en Andrología? ¿Qué exiges tú a quien quiere trabajar a tu lado?

Como creo que en cualquier trabajo, las cualidades blandas o “soft skills” de las personas para trabajar en un laboratorio de Andro, deberían ser la meticulosidad, honestidad y honradez, el gusto por el trabajo bien hecho y la capacidad de trabajo en equipo.

¿Cuáles son los requisitos para que un postgraduado pueda formarse en tu laboratorio?

En principio, ninguno más. Nosotros formamos constantemente a estudiantes de nuestro Master, y ocasionalmente, a visitantes de otros centros de España y del extranjero.

 



Dale un consejo al que empieza

Se trata de solo dos cosas: ser trabajador y buena persona. Con esto no puede ir mal.

¿Quieres añadir algo?

Solo agradeceros la oportunidad que me habéis ofrecido, con esta entrevista, de parar a reflexionar acerca de lo que rodea a nuestro trabajo, en mitad de la vorágine diaria que nuestra especialidad experimenta.


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Revista Iberoamericana de Fertilidad y Reproducción Humana
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Una publicación de Editorial Médica

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